26 ago 2009

mátame

Para los que nunca leen y para los que siempre leen.
He explotado muchas veces, pero se acerca la gran explosión, no es la última supongo.
Vives llorandole a la luna, esperando que algún día te de respuestas.
Estúpida.
Necesitas de la sangre para calmarte, necesitas de algo más para calmarte. Y el cabello se te cae, sin embargo tú no ves ningún cambio.

A U T O D E S T R U C C I Ó N

¿en qué te has convertido?-le pregunté
en lo que más odio-eso fue lo que ella contesto.
Luces radiante espectacular. duele saber que en mi no piensas más. es inúitl ya hoy por fin te dejo ir. quizás el tiempo nos vuelva a encontrar. ESTOY TAN CANSADO YA DE PENSAR EN TI.

¿en quién?

en ti
en mi

MÁTAME
dímelo dímelo luna

20 ago 2009

Jamie Livingston y sus fotografías

Para empezar no hay nada raro y no raro que escribir.
Ok, sí.
Me encontré la página de las fotos de un tipo llamado Jamie Livingston. Él tomó fotos de todos los días desde el 31 de marzo del 79 hasta el 25 de octubre del 97.

Por lo que leí Jamie murió el día de su cumpleaños 41 el 25 de octubre del 97.
Para leer más sobre esto vayan a este blog
Para ver más fotos vayan al website
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Por cierto blog de fotos E M P A N A D A :] empezaré a subir fotos ahí(otro más) dense una vuelta y griten lo que piensan de mis tristes fotografías.

13 ago 2009

Notas para mi.

Soñé que me descubrían y yo lloraba, ella lloraba y no soportaba ver eso.


Soñé que me iba sin que me importara lo tarde que era.aj

8 ago 2009

Sobre cosas cortadas

Te despiertas agitado después de un sueño que no recuerdas, son las tres con cincuenta y seis minutos de la mañana de un domingo frío. La ventana de tu habitación esta algo empañada, ha llovido toda la noche, toda la madrugada, sigue lloviendo. Intentas volver a dormir pero no puedes, sientes mucho frío, otra vez ese maldito vacio.
Todo gira y prendes la radio, conectas los audifonos(todos duermen, es mejor no despertarlos) y te pierdes hasta que dan las seis con treinta y cinco minutos. Te quedas dormido.
¿Recuerdas aquel día? Te compraron una bicicleta, todos estaban emocionados y tú pensando en que un día escaparías en ella. Pasaron los años y creciste, jamás huiste porque siempre hubo algo que hacer, alguien a quien no debías decepcionar.
Hoy te despiertas antes que todos y en el silencio te das cuenta de que has perdido el tiempo o que te has perdido en el tiempo; las ganas de desaparecer se vuelven insoportables así como el frío de la madrugada. Te tapas y prendes la radio, sabes bien que no hay locutores hasta las siete u ocho de la mañana. Te acuestas y te pierdes como siempre o como siempre no te pierdes, solamente piensas que hacer cuando despiertes de nuevo. Te has quedado dormido.
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¡Mírate! Son las dos de la tarde y tu sigues en la cama, ¿qué te pasa?
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Interrumpimos éste programa para informarle que hay estado de alerta en todo el país por una posible epidemia, manténgase atento que le estaremos informando más tarde.
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¿Epidemia? ¿Epidemia de qué?
Dicen que es la epidemia de desaparecidos
¿Cómo que de desaparecidos? Háblame claro que no te entiendo.
Sí, mira, hoy dijeron por la mañana que se han reportado muchísimos desaparecidos. Que no es una cifra normal y que no desaparecen de la manera más normal
¿Y cómo se supone que es la manera normal de desaparecer?
Pues tu sabes, perderse en el mar, entre escombros en terremotos, secuestrados y cosas así
¡Oh, ya! ¿Y la manera no normal?
Aún no saben bien, dicen que la gente que se siente mal o algo así es la que está desapareciendo, que se suicidan pero se pierde su cuerpo, no entendí muy bien. Por eso hay que escuchar más tarde para ver que dicen

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Ese día que se fue sin mi decidí buscar su vieja bicicleta. La encontré entre las ramas de la casa de su abuela, sin que la abuela se diera cuenta me lleve la bicicleta y la oculté en mi casa. Pasé todo el día limpiándola, estuve encerrada en mi habitación, no salí y todo eso para que al final me diera cuenta de que no servía. Me tiré en mi cama y me eche a llorar. Lo odié.
Todo mundo ese día pensó que estaba angustiada por su manera de escapar.
Al día siguiente saqué la bicicleta de la casa; limpié mi habitación, guarde varias cosas en una maleta, agarré una manzana y jugo de naranja en uno de esos vasos con tapita. A las 10:45 horas me subí al tren y me fuí a la ciudad.